Todos los idiomas tienen una estructura gramatical, un conjunto de reglas que explican el uso correcto por parte de los hablantes, así como en su aplicación escrita.
La gramática del español ( también denominado castellano por algunos ) es realmente compleja. Prueba de ello es la dificultad que tienen los extranjeros para utilizar correctamente el idioma, especialmente los verbos.
Los verbos son palabras que designan acciones, sentimientos o regularidades de la naturaleza. Los verbos se pueden emplear de muchas maneras. Es lo que se denomina conjugación verbal. Un mismo verbo adquiere formas distintas, ya que las acciones que describe pueden referirse al presente, al pasado o al futuro.
El pasado simple es una forma verbal que tiene un uso muy específico. Uno de los problemas que incorpora es la manera de nombrarlo, utilizándose términos distintos, dependiendo del país donde se estudie. El pasado simple, también se denomina pretérito indefinido o pretérito perfecto simple. Estas diferencias de nomenclatura provocan confusión entre los estudiosos del español.
Pongamos el ejemplo de verbo escribir. En su modalidad de pasado simple en el modo indicativo sería como sigue: yo escribí, tú escribiste, él escribió, nosotros escribimos, vosotros escribistéis y ellos escribieron. Se aprecia que en su uso nos referiremos a una acción ya finalizada: la semana pasada escribí una carta a mi madre. Este es el sentido del pasado simple. Los problemas aparecen cuando queremos hablar del pasado, pero haciendo referencia a una acción que todavía pertenece al presente. En estos casos se usa el pretérito perfecto ( también llamado pretérito perfecto compuesto ). Si digo: Esta mañana he escrito una carta a mi madre, se trata de una acción del pasado ( ya ha ocurrido ) pero todavía afecta al presente ( me refiero al día de hoy y todavía no ha finalizado ).
El pasado simple y el pretérito perfecto se confunden frecuentemente. Si afirmo: Ayer he comprado una novela de aventuras, estamos incurriendo en un error, porque deberíamos decir: Ayer compré una novela de aventuras. Este tipo de confusión es muy habitual y en el caso del idioma español lo es especialmente, ya que cada país tiene sus variantes, incluso en lo referente a los usos de los verbos. Un argentino dice lo siguiente en un contexto exclamativo: qué me decís. Y un español dirá: qué me dices.
El idioma español tiene una estructura verbal que no es precisamente sencilla. Hay formas no personales de los verbos, modos, verbos regulares e irregulares, etc. El pasado simple es una forma verbal y no es, como hemos visto, tan simple como parece.