El verbo apropiado para referirse a la expulsión de aire de los pulmones es espirar y no expirar.

A pesar de su similitud, son palabras de significados distintos, pues espirar es ‘expeler el aire aspirado’, mientras que expirar es ‘acabar la vida o un periodo de tiempo’, pero en ocasiones se confunden en noticias como «Conducía con una tasa de alcohol superior a 1 miligramo por litro de aire expirado».

En  este ejemplo, lo adecuado habría sido «Conducía con una tasa de alcohol superior a 1 miligramo por litro de aire espirado».

La palabra expirar tampoco es apropiada para el olor despedido, donde de nuevo lo adecuado es espirar, como en «La habitación espiraba un fuerte olor a formol».