El signo ortográfico del “punto” se utiliza para cerrar partes de la comunicación que tienen sentido en sí mismo:

Después de salir a la calle, comenzó a llover y como no llevaba impermeable, decidí entrar en una tienda y comprarme uno.
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Mientras que la “coma” separa palabras, secuencias de palabras, oraciones, etc., dentro de un mismo enunciado, el “punto” cierra el propio enunciado.

Hay tres tipos de punto:

a) Punto y seguido: separa, dentro de un mismo párrafo, enunciados que están relacionados entre sí (desarrollan una misma idea).

Después de salir a la calle, comenzó a llover y como no llevaba impermeable, decidí entrar en una tienda y comprarme uno. Pero cuando entré en la tienda me di cuenta de que no llevaba dinero. Decidí entonces que mejor sería volver a casa y esperar a que escampase.
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Después del “punto y seguido”, tal como su nombre indica, se continúa escribiendo en el mismo renglón.

b) Punto y aparte: separa párrafos entre si. En cada párrafo se desarrolla una idea independiente:

Después de salir a la calle, comenzó a llover y como no llevaba impermeable, decidí entrar en una tienda y comprarme uno. Pero cuando entré en la tienda me di cuenta de que no llevaba dinero. Decidí entonces que mejor sería volver a casa y esperar a que escampase.

Más tarde, cuando salió el sol, volví de nuevo a la calle, pero ya se me había hecho un poco tarde y no pude comprar lo que necesitaba.

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Entre párrafo y párrafo conviene dejar un renglón en blanco.

c) Punto y final: pone fin a la comunicación.

Después de salir a la calle, comenzó a llover y como no llevaba impermeable, decidí entrar en una tienda y comprarme uno. Pero cuando entré en la tienda me di cuenta de que no llevaba dinero. Decidí entonces que mejor sería volver a casa y esperar a que escampase.

Más tarde, cuando salió el sol, volví de nuevo a la calle, pero ya se me había hecho un poco tarde y no pude comprar lo que necesitaba.

Al final, había perdido el día y no había hecho nada de lo que me había propuesto.

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Como conclusión:

La elección entre un “punto y seguido” y un “punto y aparte” es a veces una decisión subjetiva. Es muy difícil en ocasiones determinar si seguimos desarrollando la misma idea (y, por tanto, corresponde “punto y seguido”), o si se trata de una nueva idea (en cuyo caso debe ser “punto y aparte”).

Lo importante es mantener cierta lógica y no utilizar los signos de puntuación caprichosamente.

A nivel de estilo, no resulta atractiva una escritura con párrafos muy extensos, ni tampoco con párrafos muy reducidos.