La expresión urgir de algo, con el sentido de ‘necesitar algo con urgencia’, es impropia, tal como señala el Diccionario panhispánico de dudas, de las Academias de la Lengua.

En los medios de comunicación aparece en ocasiones este giro, como se ilustra en las siguientes oraciones: «El puente es una de las estructuras que más urgen de intervención», «La zona sur urgía de un hospital privado» o «El sistema universitario urge de una reforma que nadie se atreve a acometer».

Posibles alternativas a este giro son, en función del contexto, necesitar, precisar, requerir (de), exigir y demandar; aunque igualmente se puede reformular la oración para que urgir tenga la construcción apropiada.

Así, en los ejemplos anteriores podría haberse optado con más propiedad por «El puente es una de las estructuras que más precisan una intervención», «La zona sur necesitaba con urgencia un hospital privado» y «Urge una reforma del sistema universitario que nadie se atreve a acometer».

Sí es adecuado emplear el verbo urgir con los sentidos de ‘pedir algo con urgencia o apremio’ e ‘instar a alguien a hacer algo sin dilación’, como en «Urge reformar la ley» y «China urgió a Estados Unidos a que corrigiera de inmediato el error», y en estos casos no se construye con de.