La palabra obispa, recogida ya en el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, y en el de Usos y dudas del español actual, de Martínez de Sousa, es preferible como femenino de obispo a las formas mujer obispo, mujer obispa, obispo mujer o la obispo.

En los medios de comunicación aparecen informaciones en las que se emplean diferentes formas para referirse a las mujeres que reciben este cargo eclesiástico, como «La Iglesia anglicana aprueba la ordenación de mujeres obispo», «Más de dos mil británicas piden la no ordenación de las obispos mujeres en la Iglesia anglicana» o «La Iglesia de Irlanda consagró en 2013 a su primera mujer obispa».

La forma mujer obispa supone una redundancia, puesto que el género femenino ya está expresado en la terminación en a; respecto a mujer obispo y la obispo, aunque no son formas inadecuadas, resulta preferible regularizar el femenino en obispa, que goza ya de cierto uso entre los hablantes.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «La Iglesia anglicana aprueba la ordenación de obispas», «Más de dos mil británicas piden la no ordenación de las obispas en la Iglesia anglicana» y «La Iglesia de Irlanda consagró en 2013 a su primera obispa».

Cabe recordar que no es apropiado escribir este sustantivo con mayúscula inicial, ya que al igual que los demás cargos eclesiásticos este se escribe en minúscula.