Factible no es sinónimo de susceptible ni puede intercambiarse en todos los contextos con posible.

En ocasiones aparecen en los medios de comunicación frases como «Es lo que se llama investigación aplicada, pues aplica los conocimientos con el fin de desarrollar un bien o servicio factible de ser comercializado».

Sin embargo, factible significa ‘que puede hacerse o realizarse’ y ‘que es fácil de hacer’, por lo que no debe confundirse con susceptible, ‘que puede recibir o experimentar una determinada acción’.

Lo adecuado en este caso, por tanto, habría sido escribir «Es lo que se llama investigación aplicada, pues aplica los conocimientos con el fin de desarrollar un bien o servicio susceptible de ser comercializado».

Por otra parte, posible tiene un sentido más general: significa tanto ‘que puede realizarse’ (factible) como ‘que puede ser o suceder’. Por lo tanto, estos dos adjetivos solo son intercambiables con el primer significado («… el traspaso sólo es factible/posible a través de la delegación estatal»), no en todos los contextos: En una frase como «Es muy factible que las lluvias causen efectos que representarán un desafío», por ejemplo, lo apropiado habría sido emplear posible.