El título de infanta, que se otorga a las hijas de los reyes y príncipes herederos en España, se escribe con inicial minúscula tal y como indica la Ortografía académica.

Sin embargo, en las noticias sobre la imputación de la infanta Cristina en el caso Nóos está apareciendo este título escrito con mayúscula, como se puede ver en las siguientes frases: «El juez Castro imputa a la Infanta», «La Infanta Cristina, imputada».

La Ortografía de la lengua española, de la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua, señala que todos los cargos, ocupaciones, títulos de dignidad, etc., se escriben siempre con inicial minúscula, vayan o no acompañados del nombre de la persona que los ejerce o posee. Esta norma se hace extensiva a los títulos nobiliarios (conde, duque, marqués…).

De este modo, en los casos anteriores lo adecuado habría sido escribir: «El juez Castro imputa a la infanta», «La infanta Cristina, imputada».