El término tiroides se puede emplear tanto en masculino como en femenino.

Manuel Seco señala, en su Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, que este término se usa frecuentemente como sustantivo masculino, pero que hay quien lo feminiza por sobreentenderse la referencia a la glándula, que es voz femenina. El Diccionario panhispánico de dudas aduce que en España se utilizan ambos géneros, pero que en América prevalece el femenino: la tiroides.

De este modo, son apropiados los siguientes ejemplos: «Precisamente el tiroides en la infancia es uno de los órganos más susceptibles a estas secuelas» y «Los investigadores plantean abiertamente que hay nuevos indicios que vinculan a estos compuestos químicos con efectos sobre la tiroides»