Con motivo de la celebración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), se expone a continuación un decálogo de expresiones y términos relacionados con el mundo del libro y la edición que suelen plantear algunas dudas:

El nombre completo del acontecimiento es Feria Internacional del Libro de Guadalajara, con mayúscula inicial en todas las palabras significativas, como recoge la Ortografía académica. Su sigla es FIL.

También la denominación Día del Libro se escribe con mayúscula inicial en los dos sustantivos que la forman.
E-book e e-reader equivalen en español a libro electrónico. En español se ha impuesto la forma libro electrónico para aludir tanto al soporte como al texto que se lee en él, aunque para el primero también se usan las expresiones lector electrónico y lector de libros electrónicos.

DRM es gestión de derechos de contenidos digitales o programa anticopias. La sigla DRM, proveniente de la voz inglesa digital rights management, se corresponde en español con las expresiones gestión de derechos de contenidos digitales y programa anticopias, dependiendo del contexto.

Royalty es en español regalía o canon. Tal como queda recogido en el Diccionario panhispánico de dudas, el término royalty designa la ‘cantidad que se paga al propietario de un derecho a cambio del permiso para ejercerlo’, concepto para el que se pueden emplear términos en español como regalías o canon.

Copyright es derechos de autor. El anglicismo copyright, que significa ‘derecho de explotación y reproducción de una obra intelectual, artística o científica’, puede traducirse al español por derechos de autor o derechos de edición. No obstante, si por alguna razón se prefiere usar el término inglés copyright, ha de hacerse en cursiva, o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra.

Stock es un extranjerismo innecesario. Formas genuinamente españolas como existencias, reservas o sobrantes pueden suplir a la voz inglesa stock.

Estand es la adaptación en español de stand. La palabra estand (plural, estands), adaptación hispanizada de stand, que se emplea con frecuencia en las noticias sobre las ferias y congresos relacionados con el libro y la edición, ya está recogida en el Diccionario académico con el significado de ‘instalación dentro de un mercado o feria, para la exposición o venta de productos’. Otras alternativas a stand pueden ser caseta, puesto o expositor.

Paperback es en rústica o de tapa blanda. La voz inglesa paperback, que alude al material con el que se fabrican las tapas de los libros, equivale en español a edición en rústica o a libro de tapa blanda, aunque a veces también se traduce por edición de bolsillo, ya que este tipo de ediciones casi siempre presentan encuadernaciones de tapa blanda.
Best seller es superventas. También se pueden ver las formas best-seller, con guion, y bestseller, todo junto. En todo caso, se trata de un anglicismo prescindible, pues el término español superventas significa exactamente lo mismo, tal como queda recogido en el Diccionario académico: ‘Dicho de un libro, de un disco, etc.: Que han alcanzado un extraordinario número de ejemplares vendidos’.
El término bibliotráiler es una alternativa adecuada en español al anglicismo booktrailer, que se utiliza para referirse a los vídeos promocionales de libros.
Exlibris se escribe en una palabra y sin resalte tipográfico. El exlibris es la etiqueta o sello grabado que se estampa en el reverso de la tapa de los libros —al que también se denomina segunda de cubierta, segunda de forros y retira o retiración de cubierta—, en la cual consta el nombre del dueño o el de la biblioteca a la que pertenece el libro. Según la última edición de la Ortografía académica, al ser un latinismo plenamente asentado en español, se escribe en redonda y en una sola palabra: «exlibris».

Fe de erratas no es lo mismo que fe de errores. Fe de erratas hace referencia a la lista de errores tipográficos que aparecen en un libro, mientras que fe de errores suele aludir a las informaciones erróneas que aparecen en los periódicos.

Librerías de lance. También conocidas como librerías de viejo, librerías de anticuario y librerías para bibliófilos, aluden a aquellos establecimientos que se dedican a la venta de libros usados o raros.
Incunable. El término incunable se aplica a los libros que fueron imprimidos entre la fecha del nacimiento de la imprenta en Occidente, en 1453, y el 1 de enero de 1501.