Tanto chií, con tilde, como chiita, sin ella, son términos válidos para designar a los partidarios del chiismo; ambos se escriben con el dígrafo ch y no con sh.

Estas voces aparecen en ocasiones escritas inapropiadamente, como se ve en los siguientes ejemplos: «El dirigente shií ha pedido la formación de brigadas para defender los sitios religiosos» y «El Gobierno de mayoría chiíta pidió al Parlamento que declare estado de emergencia».

Tal como explica el Diccionario panhispánico de dudas, de las Academias de la Lengua, chií y chiita son formas igualmente válidas para aludir a los seguidores de la rama del islamismo que considera a Alí sucesor de Mahoma.

Dado que dos vocales iguales cualesquiera forman hiato, chií es una palabra bisílaba aguda y por tanto con tilde, mientras que chiita es trisílaba llana y por tanto sin ella.

Son impropias grafías como shií y shiita, ya que las formas plenamente castellanizadas con ch están asentadas desde hace tiempo en el uso y en la norma.

Por todo ello, en los ejemplos anteriores habría sido mejor haber escrito «El dirigente chií ha pedido la formación de brigadas para defender los sitios religiosos» y «El Gobierno de mayoría chiita pidió al Parlamento que declare estado de emergencia».

El plural de chií es chiíes y el de chiita es chiitas.