Cuando se da o hace tomar un medicamento a un paciente, se le administra, no se le suministra.

Es frecuente leer y escuchar en los medios de comunicación frases como «Las vacunas están siendo suministradas a todos los grupos de riesgo», «Los ambulatorios valencianos ya han suministrado la vacuna contra la gripe A a más de 12.000 personas» o «Por lo tanto, cualquier tratamiento será más efectivo si es suministrado en las primeras etapas de la enfermedad».

Sin embargo, la palabra suministrar, tal y como se recoge en el Diccionario académico, significa ‘proveer de lo que se necesita’, mientras que administrar tiene, entre otras acepciones, la de ‘aplicar, dar o hacer tomar un medicamento’. Así, una vacuna o un medicamento se puede suministrar a una farmacia o a un centro médico, pero se le administra a los pacientes.

En los ejemplos anteriores, por tanto, lo adecuado habría sido decir «Las vacunas están siendo administradas a todos los grupos de riesgo», «Los ambulatorios valencianos ya han administrado la vacuna contra la gripe A a más de 12.000 personas» y «Por lo tanto, cualquier tratamiento será más efectivo si es administrado en las primeras etapas de la enfermedad».