Abrasivo y corrosivo son palabras de significado dispar, por lo que no es adecuado emplearlas indistintamente.

En los medios de comunicación se pueden encontrar frases como «El individuo arrojó líquido abrasivo sobre su excompañera sentimental», «La venta fraccionada de artículos de limpieza y abrasivos, como la soda cáustica, entre otros, no está regulada en Mendoza».

Sin embargo, el significado de abrasivo es ‘que sirve para desgastar o pulir, por fricción, sustancias duras’ y, en medicina, según se recoge en el Diccionario de términos médicos, ‘que produce erosión de la superficie de la piel o las mucosas por raspado o fricción’. No es, por lo tanto, sinónimo de corrosivo, que significa ‘que corroe’, ‘que desgasta lentamente una cosa’.

De este modo, en los ejemplos anteriores hubiera sido más adecuado escribir «El individuo arrojó líquido corrosivo sobre su excompañera sentimental» y «La venta fraccionada de artículos de limpieza y corrosivos, como la soda cáustica, entre otros, no está regulada en Mendoza».