El signo ortográfico de la “coma” tiene diversos usos en el lenguaje escrito. Así, se utiliza para:

a) Separar palabras dentro de una enumeración:

Yo desayuno café, galletas, un bizcocho y algo de fruta
Mi hermano, mi hermana, mi padre y un primo tuvieron un accidente
Me gusta pintar, bailar, leer y jugar al tenis
En esa tienda encuentras leche, azúcar, pan, café, …
Ellos compraron ginebra, ron, cervezas, refrescos y zumos
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b) Separar incisos dentro de una oración:

Mi amigo, que estudió en Londres, no termina de colocarse
Ricardo, el segundo hijo de mi amiga, es jugador de fútbol
Mi coche, que me costó tan caro, no para de darme problemas
España, miembro de la Comunidad Europea, crece aceleradamente
Tu primo, con el que no me hablo, me parece un impresentable
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c) Separar partes de la oración que funcionan como complementos circunstanciales (tiempo, lugar, modo, etc.) y que van al comienzo:

Tras una noche de tormenta, el día amaneció despejado
Después de esforzarse, no consiguió aprobar el examen
Tras las elecciones, el Presidente nombrará al nuevo gobierno
Sabiendo que no iba a estar, decidimos no acudir a la cita
Aunque fuera del horario previsto, consiguió terminar el maratón
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d) Separar expresiones que sirven para conectar oraciones: “es decir”, “por tanto, “por consiguiente”, “mejor dicho”, “sin embargo”, “por ejemplo”, etc.

Apenas he estudiado, por tanto, dudo que apruebe el examen
Yo trabajo muchas horas, sin embargo, me gusta mi trabajo
El no ha llamado, por consiguiente, no participa en el concurso
Me gusta el buen vino, es decir, el vino de auténtica calidad
No me gusta el colegio, mejor dicho, no me gusta estudiar
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e) Separar vocativos dentro de la oración:

Tú, Manuel, ven por tus cosas
¿Te dije, Vicente, que perdimos el partido?
Alfredo, creo que estabas equivocado
Don Camilo, no sabe usted cómo está la caldereta
Oye, Rodrigo, no hagas tanto ruido
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f) Cuando en una carta se indica lugar y fecha, van separados por una coma:

Madrid, 17 de julio de 1990
Sevilla, 22 de octubre de 1964
Sanlúcar de Barrameda, 19 de septiembre de 1992
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Como conclusión:

En la escritura, tan criticable es no poner las comas que corresponden, como poner comas innecesarias.